La Garrotxa 2009: Miscelánea meteorológica

Por Ramón Calvet i Falgueras

La comarca de La Garrotxa está situada en el noreste de Catalunya, entre los Pirineos y el prelitoral mediterráneo, lo que le confiere una climatología bastante particular: los inviernos son fríos y los veranos no demasiado calurosos, con una pluviometría de las más altas del país, aunque en este 2009 se quedó un poco corta, por debajo de la media.
Como simple aficionado a la Fotografía y a la Naturaleza, aquí va una muestra de algunos de los fenómenos meteorológicos que pudimos vivir en La Garrotxa durante el año 2009.

Foto 1- Noche de nieve. Olot, 6 de enero
El pasado invierno hubo mucha nieve, mucha más de la habitual. Ya habíamos tenido la intensa nevada del día 26 de diciembre de 2008 (con más de 40 cm. en Olot ), que había provocado graves daños en los bosques de la zona, y el año empezaba con otra bella nevada caída el día de Reyes, esta vez no tan copiosa.



Foto 2– Primeros chubascos. Alta Garrotxa, 19 de abril
La primavera nos deparó algunas buenas tormentas. El 19 de abril amaneció con pequeñas heladas en la zona y concluyó con lluvia y granizo. Al mediodía ya podían verse los primeros chubascos sobre la Zona Volcánica de la Garrotxa, desde lo alto de El Talló (1276 msnm).



Foto 3- Primaveral. Les Preses, 23 de abril
A pesar de encontrarnos ya a finales de abril, el Canigó se veía todavía repleto de nieve en este esplendoroso día de primavera, recordándonos así la excepcional temporada de nieve que habíamos tenido, y que todavía duraba en los Pirineos.



Foto 4- Cortinas de agua. Olot, 26 de mayo
Tras un abril con más agua, mayo resultó mucho más seco. Alguna tormenta de primavera, pero no demasiadas.
Este día podían verse unas espectaculares cortinas que no dejarían mucha agua en la comarca.



Foto 5- Noches iluminadas. Olot, 2 de setiembre
Pasaba el verano. Unas pocas tormentas nos animaron algunas tardes y noches. Espectacular fue la noche del 1 al 2 de setiembre.



Foto 6- Río seco. Sadernes, 3 de setiembre
El año era más seco de lo habitual, y las pocas tormentas del verano no pudieron evitar que la mítica riera de Sadernes presentara este desolador aspecto a principios de setiembre.



Fotos 7 y 8- Atardececeres de otoño. Olot, 9 de noviembre y 6 de diciembre.
El otoño nos dejó unos magníficos y espectaculares atardeceres tras el Puigsacalm (1514 msnm), como este, del 9 de noviembre



o el del 6 de diciembre, en que parecía haber "Fuego en el cielo".



Foto 9- Sant Francesc entre la niebla. Olot, 21 de noviembre
La ermita de Sant Francesc, sobre el volcán Montsacopa, sobresaliendo entre la niebla que muchas mañanas de otoño recubre las zonas bajas de la Garrotxa.



Foto 10- Río helado. Olot, 20 de diciembre
El año había empezado con frío y nieve, y quería acabar también con mucho frío.
A mediados de diciembre llegó una notable bajada de las temperaturas (se alcanzaron los -11º C en la Vall d’en Bas y -9º C en Olot ), lo que permitió ver imágenes como la del río Fluvià totalmente helado a su paso por Olot.
A partir del día 21 se recuperaron notablemente las temperaturas.