Un desfile de nubes como regalo de Navidad

Por Marisol Pazos Gil

2009 fue para mí un año en el que, desde su comienzo, puedo decir que he estado tras las nubes…
Muchas, muchas, muchas tardes paseando cerca de casa, en Gran Canaria, cuando he viajado en avión y, ¿cómo no?, también en los días de vacaciones en Gredos, estuve pendiente del cielo y de las nubes.
Tras tantas nubes captadas con mi cámara, llega el mes de enero del siguiente año, y me encuentro con que no sé qué reportaje hacer. ¿Tratar de hacerlo desde un punto de vista más “científico”?, ¿de recorridos de viajes?, ¿de contrastes?, ¿de nubes desde aviones?...
Mi cabeza y mis ojos no han dejado de dar vueltas estos días, hasta que , al fin, algo leído en el libro “Las Nubes las Maravillosas Nubes” (espero al citar aquí este fantástico libro contribuir a que pueda servir a más personas para conocer más profundamente las nubes, y extasiarse ante su contemplación, pues para mí constituyen, sin duda, uno de los espectáculos más hermosos de la Naturaleza), me ha hecho recordar qué es lo que realmente me atrae de las nubes: “soñar”.
Así que este reportaje lo componen fotografías tomadas en un día de "ensueño", un día, en el que la Naturaleza me trajo el mejor de los regalos de Navidad.
El 23 de Diciembre, la víspera de Navidad, el día amaneció triste y gris en Gredos. Casi no había luz, nada parecía interrumpir la monotonía del día. Pero a mediodía empezaron a abrirse claros en el cielo, y comenzó un bello desfile de nubes sobre las montañas.
No sé cuanto hay de imaginación, y cuanto de realidad en mis fotos, pero en mis sueños fue esto lo que vi, un “desfile de nubes”.

Fotos 1 y 2- Entre las 13:00 y las 15:00 horas, comienza a abrirse el cielo y empieza así el “desfile”: nubes desgarradas que navegan por encima de la montaña, formas de animales, de caras, en colores, en blanco, en gris, llenas de luz. Girando y a gran velocidad, unas se deslizan por las montañas y otras se desprenden en dirección a los cielos, cargadas de luz.





Fotos 3 y 4-

Entre las 15:00 y las 15:30 horas, lleno de armonía y con gran suavidad, se desliza sobre el circo de Gredos un mágico halo de blanca luz que me deja extasiada.





Fotos 5, 6, 7 y 8- A las 15:30 horas, a la derecha, surgen planeando suavemente figuras con forma de platillos volantes, ¿serán extraterrestres?
Se deslizan tranquilamente durante unos minutos y se alejan, con su armonía y su luz.









Fotos 9 y 10- Entre las 17:00 y las 17:30 horas, declina la tarde y el desfile termina, varios grupos se alejan en distintas direcciones, y la última nube, triste y solitaria se dirige despacio hacia la noche. Hay que empezar a pensar en un nuevo día ¿qué nubes nos traerá?